El máximo tribunal de México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), invalidó un decreto del estado de Nayarit que consideraba las peleas de gallos y las corridas de toros como un Patrimonio Cultural Intangible, una medida que a menudo se toma como un intento de proteger estos crueles deportes de los avances del movimiento de protección animal que intenta abolirlos. 

El fallo proviene de un recurso presentado por la organización sin fines de lucro Cuenta Conmigo contra el decreto emitido en 2018 por el Estado Libre y Soberano de Nayarit, en el centro-oeste de México. La segunda sala del tribunal superior mexicano dictaminó por cuatro votos a favor y uno en contra que tales “actividades no son susceptibles de reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial” y que los animales no son cosas sino “especies merecedoras de un trato decente“. A pesar de ser el país más taurino del mundo, México está perdiendo, poco a poco, la capacidad de organizar corridas de toros. Varios de los 32 estados ya han prohibido las corridas de toros (Sonora, Guerrero, Coahuila, Quintana Roo y Sinaloa), y recientemente, un tribunal distrital suspendió todas las corridas de toros en la Ciudad de México a la espera de la resolución de una competencia que alega que las leyes que las regulan son inconstitucionales.  Sin embargo, recientemente, el Estado mexicano de Nuevo León declaró las peleas de gallos y las corridas de toros como Patrimonio Cultural Inmaterial, pero debido al fallo de la Corte Suprema es probable que tal decreto también sea anulado. Los avances del movimiento antitaurino en toda América Latina son bastante impresionantes. Venezuela puede estar muy cerca de prohibir las corridas, y Colombia también podría hacerlo ya que se ha aprobado un proyecto de ley para prohibir las corridas de toros en su Cámara de Representantes, y hace unos días Colombia ha elegido a un nuevo presidente, Gustavo Petro, conocido por ser muy antitaurino (cuando era alcalde de Bogotá prohibió las corridas de toros en la capital). 

“Originally from Catalonia, but resident in the UK for several decades, Jordi is a vegan zoologist and author, who has been involved in different aspects of animal protection for many years. In addition to scientific research, he has worked mostly as an undercover investigator, animal welfare consultant, and animal protection campaigner. He has been an ethical vegan since 2002, and in 2020 he secured the legal protection of all ethical vegans in Great Britain from discrimination in a landmark employment tribunal case that was discussed all over the world. He is also the author of the book, ‘Ethical Vegan: a personal and political journey to change the world’.