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Las autoridades noruegas han matado a Freya, una joven morsa hembra salvaje, por atreverse a tomar el sol pacíficamente alrededor de las aguas de Oslo, un fiordo que solía ser el hogar de muchos mamíferos marinos nativos, ahora ocupado por humanos invasores. Ella fue vista por primera vez en las aguas de la capital noruega el 17 de julio de 2022, y la gente seguía acercándose a ella sin dejarla en paz. 

Las autoridades dijeron que mataron a la morsa porque los repetidos llamamientos al público para mantener su distancia de ella y dejarla en paz habían fracasado. Frank Bakke-Jensen, jefe de la dirección de pesca de Noruega, dijo en un comunicado: “La decisión de sacrificarla se tomó sobre la base de una evaluación global de la persistente amenaza a la seguridad humana”. Ninguna de las personas que se acercaron a la morsa en reposo para molestarla y tomar videos han sido arrestadas, a pesar de que las autoridades parecen estar culpándolas por su muerte. Verdens Gang, un tabloide noruego, instaló una cámara en vivo las 24 horas para entrometerse en la privacidad de Freya, y ahora ella tubo que pagar con su propia vida. Freya ya había sido vista en el Reino Unido, los Países Bajos, Dinamarca y Suecia, pero no hay informes de que alguien intentara matarla en estos países. 

Freya podría haber sido trasladada con la ayuda de expertos del Instituto Noruego de Investigación Marina, pero según el Washington Post las autoridades concluyeron que la complejidad de la operación significaba que “esta no era una opción viable”. Las autoridades buscaron una opción fácil, ya que parece que para ellas la vida de Freya no valía la pena. Las morsas son una especie protegida, pero en Oslo, parece que dicha protección es solo sobre el papel, al menos en el caso de Freya.

“Originally from Catalonia, but resident in the UK for several decades, Jordi is a vegan zoologist and author, who has been involved in different aspects of animal protection for many years. In addition to scientific research, he has worked mostly as an undercover investigator, animal welfare consultant, and animal protection campaigner. He has been an ethical vegan since 2002, and in 2020 he secured the legal protection of all ethical vegans in Great Britain from discrimination in a landmark employment tribunal case that was discussed all over the world. He is also the author of the book, ‘Ethical Vegan: a personal and political journey to change the world’.