Los fuegos artificiales pueden ser muy emocionantes para mucha gente, pero tienen altos costos ambientales y sociales a corto y largo plazo. Además de contaminar el suelo y el agua con metales tóxicos y empeorar la calidad del aire, la pirotecnia puede provocar ansiedad, miedo, estrés, desorientación e incluso muerte en muchos animales y en humanxs.

El susto por el exceso de ruido y luces provoca que algunos animales abandonen sus nidos o se separen de sus grupos o sus territorios comunes, quedando vulnerables, perdidos y en algunos casos sin poder retornar. Además, las aves pueden ser impactadas por los explosivos. Es común que los centros de rehabilitación de fauna silvestre se llenen de individuos traumatizados, heridos y muchos huérfanos después de festividades con pirotecnia. 

Los animales domesticados también son afectados por esta costumbre. Algunos se ponen tan ansiosos que, si tienen la suerte de tener una familia humana que se preocupa por ellos, tienen que ser sedados en dichas fiestas para poder soportarlas. Otros mueren de miedo, literalmente. En las granjas, es común que los animales se hieran entre sí por no tener dónde escapar y que queden traumatizados a largo plazo. 

Por otro lado, los fuegos artificiales también afectan a ancianxs, niñxs, autistas, epilépticxs, personas con Alzheimer y otras poblaciones vulnerables. Asimismo, la contaminación del aire que generan afecta a personas con enfermedades respiratorias, como asma, bronquitis y neumonía, y puede provocar alergias graves. 

Así, una distracción que podría parecer inofensiva, puede afectar e incluso acabar con muchas vidas. Mientras algunas personas disfrutan de un innecesario espectáculo, otras tienen que encerrarse para cuidar a sus familiares humanxs o no humanxs, o a sí mismas. Los efectos de la contaminación a largo plazo también pueden ser devastadores. Para muchxs, lamentablemente, los fuegos artificiales convierten un ‘festejo’ en una tortura, y en algunos casos en motivo de duelo. ¿Vale la pena tanto sufrimiento por un momento de distracción?

Matilde Nuñez del Prado Alanes is from La Paz, Bolivia. She made her thesis in Sociology on cockfighting, as a result of an undercover investigation in the field for 4 years, and she is currently pursuing a Master’s Degree in Critical Theory. Her topics of interest are the relationships between humans and other sentient animals from the perspective of Critical Animal Studies, the socio-ecological issues, and the intersectionality between different forms of oppression, domination and exploitation.