El 16 de enero del 2024, la ciudad de Cartagena, Colombia, comenzó a dar los primeros pasos para sustituir los tradicionales coches de caballos con prototipos de carromatos eléctricos. Los coches de caballos han sido ampliamente criticados por las organizaciones de protección animal debido al maltrato que sufren los animales. Caballos se han caído durante el trabajo que están obligados a hacer, y algunos han muerto deshidratados mientras tiraban de los carromatos.

Además de evitar el sufrimiento animal, el prototipo eléctrico usa energía limpia, y por tanto este nuevo vehículo es amigable tanto con los animales como con el medioambiente.

El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, dijo a periodistas que espera que “al terminar 2024 se haya terminado el proceso de transición de los coches de tracción animal por los de propulsión por energía eléctrica y que en la ciudad estén rodando solo coches eléctricos.”

Alejandro Riaño, un comediante que ha estado promoviendo el coche eléctrico, dijo al El Heraldo, “hay que usar las nuevas tecnologías que permiten evolucionar y mostrar que se puede disfrutar y a la vez proteger a los animales y el medio ambiente”.

El nuevo carromato eléctrico costa unos $25.560 (23.500 euros), y puede transportar hasta cuatro personas y el conductor. Tiene una capota para proteger a los pasajeros de la lluvia o el sol y su aspecto es muy parecido al de los carros de caballos tradicionales (incluso tiene un equipo estéreo que reproduce el sonido del relincho y de los cascos al caminar de los caballos). 

Otras ciudades del mundo ya han hecho lo mismo. Todas las galeras tiradas por caballos en la ciudad balear de L’Alcúdia, Islas Baleares, España, se podrán remplazar con carruajes eléctricos. Con la ayuda del ayuntamiento de L’Alcúdia, los conductores ya se han puesto en contacto con fabricantes de carruajes eléctricos, que costarán alrededor de 50.000 euros cada uno.

Jordi Casamitjana
“Originally from Catalonia, but resident in the UK for several decades, Jordi is a vegan zoologist and author, who has been involved in different aspects of animal protection for many years. In addition to scientific research, he has worked mostly as an undercover investigator, animal welfare consultant, and animal protection campaigner. He has been an ethical vegan since 2002, and in 2020 he secured the legal protection of all ethical vegans in Great Britain from discrimination in a landmark employment tribunal case that was discussed all over the world. He is also the author of the book, ‘Ethical Vegan: a personal and political journey to change the world’.