El 3 de mayo de 2024, España eliminó el tradicional Premio Nacional de Tauromaquia, que era un cheque gubernamental de 30.000 euros que se otorgaba a toreros famosos u organizaciones culturales relacionadas con la industria taurina.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, del partido izquierdista Sumar (tradicionalmente antitaurino), dijo que basó su decisión de abolir el premio en la “nueva realidad social y cultural de España”. Publicó en X: “Hay una mayoría social de españoles cada vez más concienciada con el bienestar animal. Con la supresión del Premio Nacional de Tauromaquia damos un paso importante para adaptar nuestras instituciones a la España de 2024”.

En una entrevista en RAC1 recogida por Servimedia, el ministro de Cultura reiteró que su decisión de suspender el Premio Nacional de Tauromaquia se debe a que “hay una mayoría de la sociedad que no tolera el maltrato animal, y menos que se premie con dinero público”. También dijo que solo el 1,9% de la población española asiste a las corridas de toros, y aunque el apoyo a las corridas de toros es mínimo, el apoyo a las causas de protección animal está aumentando. 

En España, el aficionado medio a las corridas de toros lleva décadas que está aumentando de edad, y el número de festivales taurinos se redujo en un tercio entre 2010 y 2023. España es uno de los nueve países del mundo con una industria taurina consolidada (México, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Estados Unidos, Francia, España y Portugal), y donde la tauromaquia al estilo español que se practica en ocho de ellos (que implica la matanza pública del toro en la plaza de toros), se creó en el siglo XVIII. Todos los demás países también están experimentando una disminución de la popularidad y un aumento de la oposición. Varios estados mexicanos ya las han prohibido, y Colombia puede estar muy cerca de hacerlo. En la propia Península Ibérica, Cataluña prohibió las corridas de toros en 2010, y aunque el Tribunal Constitucional español derogó la prohibición años después, las corridas de toros no han vuelto. 

“Originally from Catalonia, but resident in the UK for several decades, Jordi is a vegan zoologist and author, who has been involved in different aspects of animal protection for many years. In addition to scientific research, he has worked mostly as an undercover investigator, animal welfare consultant, and animal protection campaigner. He has been an ethical vegan since 2002, and in 2020 he secured the legal protection of all ethical vegans in Great Britain from discrimination in a landmark employment tribunal case that was discussed all over the world. He is also the author of the book, ‘Ethical Vegan: a personal and political journey to change the world’.