¡Toma el compromiso vegano!

Tanto si eres vegan desde hace mucho tiempo como si estás dando los primeros pasos para adoptar una dieta compasiva y sin productos animales, todxs tenemos el poder de reducir el sufrimiento animal, empezando por lo que hay en nuestros platos. ¡Por favor, comprométete a no incluir carne, lácteos, huevos ni ningún otro ingrediente animal en tu dieta para crear un mundo mejor para los animales, para ti y para el mundo!

Puede que te preguntes, ¿por qué la ganadería y el consumo de animales es un problema?

De principio a fin, los animales que traemos al mundo, criamos y matamos para alimentarnos sufren inmensamente. Ya sea que esto suceda en grandes granjas industriales superpobladas o en pequeñas granjas “orgánicas”, el resultado final es el mismo: a seres sintientes capaces de experimentar alegría y dolor, felicidad y tristeza, se les roba la vida contra su voluntad a sólo una fracción de su vida natural, a menudo de formas inimaginablemente aterradoras y agonizantes.

Más de 80 mil millones de animales terrestres son criados y matados anualmente para ser comida en todo el mundo, incluidas vacas, pollos, cerdos, pavos y ovejas. Aproximadamente dos tercios de los animales criados en el mundo nacen en granjas industriales, y aproximadamente 160 millones de estos animales son transportados a mataderos para ser asesinados diariamente. Al asumir este compromiso, estás desempeñando un papel activo en la reducción de su sufrimiento.

¿Qué sucede realmente con los animales en las granjas y cómo puedo hacer una diferencia?

La ganadería intensiva es una forma industrial de ganadería que tiene como objetivo producir tantos animales como sea posible para maximizar las ganancias. Los animales son criados en instalaciones superpobladas con mínimas protecciones legales. Se los mantiene en condiciones abominables y se los somete a prácticas terriblemente crueles. Los animales pueden estar confinados en jaulas diminutas que son tan pequeñas que no pueden darse la vuelta, acostarse o estirar las alas. Las colas, picos, cuernos, testículos o dedos de los animales pueden ser cortados o quemados sin analgésicos. También se crían billones de peces en granjas submarinas o se les captura en sus hábitats naturales cada año.

Las vidas de todos los animales que son asesinados para ser comida se acortan drásticamente. Los pollos machos son triturados vivos poco después de nacer, ya que no pueden producir huevos ni pechugas y, por lo tanto, se les considera “inútiles”. Los lechones son matados golpeando sus cráneos contra el suelo. Los terneros son robados de sus madres en duelo, generalmente a los pocos minutos de nacer. Si no son matados inmediatamente, los terneros machos son obligados a entrar en pequeñas jaulas que restringen su movimiento y desarrollo muscular. Luego les matan para vender sus cuerpos como carne de ternera. La mayoría de las terneras hembras son preñadas a la fuerza una y otra vez hasta que ya no pueden producir leche. Luego les matan para venderlas como carne.

¿Qué otros beneficios se derivan de mi decisión de eliminar los productos animales de mi dieta?

Nuestro sistema alimentario mundial es responsable de la matanza masiva de animales vulnerables y también es increíblemente intensivo en recursos. Un tercio de los cultivos de cereales del mundo se siembran para alimentar a los animales terrestres para producir carne, huevos y productos lácteos. Se requieren grandes cantidades de agua para cultivar estas plantas y mantener a los animales hasta enviarlos al matadero. Las granjas industriales también producen grandes cantidades de desechos animales, que contaminan las fuentes de agua en las áreas circundantes. La Comisión de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura indica que la producción mundial de carne es responsable de más emisiones de gases de efecto invernadero que todos los trenes, automóviles y aviones juntos, por lo que contribuyen en gran medida a la actual crisis climática.

Más allá de la catastrófica crueldad animal y los problemas de sostenibilidad, los estudios indican que el consumo de productos animales está fuertemente vinculado al aumento del riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes tipo II, algunos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, y más.

La cría industrial y el consumo de productos animales son responsables de miles de millones de muertes de animales, así como del desperdicio sin precedentes de los recursos naturales del mundo y las amenazas cada vez mayores asociadas con la crisis climática, así como también el posible desarrollo de enfermedades crónicas. Gracias por asumir este compromiso de rechazar las atrocidades de la ganadería eliminando la carne, los productos lácteos y los huevos de tu dieta y defendiendo a los animales cuyos gritos son ignorados.

FIRMA EL COMPROMISO: Para salvar a los animales, mi salud y el planeta, me comprometo a eliminar todos los productos animales, incluida la carne, los productos lácteos y los huevos, de mi dieta.

Después de firmar, te enviaremos por correo electrónico recursos que te ayudarán a comenzar o continuar con tu dieta compasiva y sin productos de origen animal. Si apenas estás comenzando, recuerda mantener la mente abierta, probar nuevos alimentos de origen vegetal y tener compasión contigo mismx a medida que aprendes. Es totalmente aceptable cometer errores, pero lo importante es mantener tu compromiso y seguir intentándolo. Tú, como casi todos las personas veganas, estarás de acuerdo en que este cambio será ¡una de las mejores decisiones de tu vida!

¿También quisieras convertir tu alimentación compasiva en un estilo de vida compasivo? Descubre más sobre las diversas maneras en que se explota a los animales con fines de entretenimiento, investigación y moda.

¡Toma el compromiso vegano!

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